¡Buenas! Como os prometí, aquí traigo la reseña de el último libro que me he leído.
Durante estos días se me han ido ocurriendo un montón de ideas para el blog, que espero poder llevar a cabo. Sobretodo quiero escribir, escribir, ¡escribir! Quiero hacer más reseñas de libros que me leí en su día, y que para mí son clásicos imprescindibles. Y es que estos días ando un poco nerviosa, con ese hormigueo que me entra a veces en las manos y que me obliga a escribir lo que sea, con tal de trazar letras xD.
Como no quiero aburriros más, os dejo con la reseña, que al fin y al cabo es el tema principal de esta entrada.
Podéis ver la sinopsis aquíOpinión personal:
La primera vez que me leí este libro me gustó, me pareció un libro que una vez más demostraba el genio y prosa de esta autora. En esta segunda lectura no he cambiado de opinión; todavía me conmueve esa forma de expresar el mundo y, en particular, los sentimientos humanos, que tiene la señora Matute. Pero he de admitir que esta vez la lectura de este libro se me ha hecho más pesada, y si creéis que puede ser porque ya me leí el libro en otra ocasión, y a lo mejor ya sabía lo que iba a ocurrir, os equivocais. No me acordaba de prácticamente nada.
La razón por la que me ha costado tanto terminarlo ha sido porque me he dado cuenta de que el libro apenas tiene historia. Se centra en su mayor parte en los sentimientos de cada uno de los personajes, en su forma de ser, dejando bastante de lado la historia. Esto da como resultado que estés la mayor parte del libro perdido, sin saber muy bien qué es lo que estás leyendo. Si te piden un resumen del libro, tendrás que dar el de la contraportada, porque el libro es precisamente eso: "seres humanos dejando al descubierto sus propias miserias, sus torpes sentimientos, sus mezquinadades, sus odios...".
Solo al final, en las últimas páginas, se puede ver claramente cuál es la historia que narra el libro.
Sin embargo, los personajes están muy bien definidos, a veces incluso demasiado, llegando a rozar el esperpento. Pero solo con leer el título del libro se entiende por qué: al final, Matute presenta a seres que no son mas que títeres movidos por las cuerdas de sus propios sentimientos, exagerados como muñecos de teatrillo, pequeños Polichinelas, Arlequines y Colombinas. ¿Y acaso no lo seremos nosotros también?
El estilo de la autora sigue siendo el mismo; como siempre digo: "poesía en prosa". Aunque sí que se nota que era más joven (escribió esta novela con 17 años). Con el tiempo ha ido puliendo y mejorando aún más ese estilo tan personal.
En cuanto a la edición... Sólo se me ocurre una palabra para definir la edición (y con esto me cierro todas las puertas a que Planeta algún día me publique algo... o que me den el premio xD), y esa palabra es insultante. Así, en negrita.
No se cómo serán el resto de libros que ha publicado esta editorial (creo recordar que me he leído alguno), pero si nos ceñimos a este libro en particular, esa es la primera palabra que me viene a la mente: insultante.
Me explico. La historia transcurre en un pequeño pueblo costero de Euskal Herria. Y por ello muchos nombres y palabras son en euskera. Pues bien, en las dos ediciones que poseo (las dos de Planeta) de este libro, todos los nombres y palabras en euskera están castellanizados. Y puedo pasarlo (con dificultades) si hablamos de los nombres propios, porque al fin y al cabo son propios y cada uno escribe su propio nombre como quiere. Pero los nombres comunes responden a una ortografía y reglas comunes dentro de su respectivo idioma, y no se pueden cambiar como a uno le plazca. Entiendo que en la época en la que la autora escribió esta obra (en plena dictadura) podía tener alguna excusa con aquello de la censura de otros idiomas. Pero hoy en día no entiendo cómo una editorial con tantos años a sus espaldas y tan reconocida puede cometer ese tipo de erratas tan graves y en tanta cantidad. Además en diversas ediciones.
Me hacían daño a la vista todas esas faltas de ortografía. Vamos, es que me han entrado ganas de escribir a la editorial para informarles.
Siempre me ha repateado que en los libros traduzcan los nombres originales, como ocurre muy a menudo. En mi opinión esto es un error. Tuve que aguantarlo por ejemplo en la edición que poseo de "Los miserables", que donde ponía "Juan Valjean" y "Coseta", yo, en mi cabeza, lo leía tal y como era en realidad: Jean Valjean y Cosette.
En mi opinión este tipo de errores son un insulto hacia el resto de idiomas.
En fin, no me voy a extender más, creo que ha quedado claro lo que pienso. Me encantará saber vuestras opiniones.
Se que podría haber dicho todo esto en unas pocas frases, sin aburriros tanto, pero quería descargar mi indignación de alguna manera.
Termino diciendo que, si ignoramos esas erratas, el libro merece la pena. Lo recomiendo, por supuesto. Pero, aviso: la historia es un poco triste.
Estas son algunas citas:
"Ile Eroriak era de cortos alcances, tardo en hablar, y había quien hallaba estúpida su sonrisa. Sus escasas palabras a menudo resultaban incoherentes y poca gente se molestaba en comprender lo que decía. Sin embargo, había un rayo de luz, fuerte y hermosa luz, que atravesaba el enramado de sus confusos pensamientos, y le hería dulcemente el corazón. Su grande, su extraordinaria imaginación le salvaba milagrosamente de la vida. También su ignorancia, y sobre todo, aquella fe envidiable y maravillosa. Ile Eroriak creía en todo, profundamente. Amaba el mar sin saberlo, hasta el punto de ser, hasta entonces, la única cosa en el mundo capaz de hacerle llorar o reír. Pero de todas estas pequeñas cosas de su alma, solamente un hombre sabía y comprendía. Era éste un anciano, dueño de un mundo mágico: un teatro de marionetas."
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"Zazu se detuvo frente a las olas, mirando lejanamente. Una gran soledad se ceñía enteramente a ella. Era en aquellos momentos cuando Zazu se sabía sola. Sola y pequeña, extrañamente débil y pequeña, avanzando por entre las casas de la población mezquina y gris. Zazu se veía avanzar menuda, niña, escondiendo las manos a la espalda. Había un largo túnel en su vida. Un largo túnel del que huían los pájaros, como gritos breves y agudos, como negros gritos disparados igual que salpicaduras de tinta."
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"¡Qué gran vacío se abría entonces en algún lugar de su alma, en algún lugar donde hubiera debido brillar algo, alguna cosa grande y punzante que ella no conocía! (...) Parecía estar rodeada de carcajadas huecas y frías, envolviéndola, aislándola, dentro de todas aquellas esperanzas convertidas prematuramente en recuerdos. Las cosas no se quedaban a su lado. Las cosas huían de ella, irremisiblemente. Zazu iba a rastras del amor, con su gran sed, con sus pies descalzos y sus manos vacías. Zazu pensaba siempre en el amor, y nunca había amado a nadie."
Por último, aquí os dejo un vídeo de una entrevista a Ana María Matute, después de recibir el premio Cervantes, que he descubierto gracias a Voces de los libros. Siempre es un placer oír lo que tiene que decir esta mujer. A mi me ha gustado mucho, sobretodo porque he descubierto algunas cosas que no sabía sobre la escritora.
¡Que lo disfrutéis!
Un abrazo a todos.
PD: Mi próxima lectura es Fahrenheit 451. La comienzo hoy con mucha ilusión.




