En mitad de una noche tormentosa, un ladrón escapa de la escena del crimen. En sus manos, obras de arte manchadas de una sangre que nunca habría querido derramar.
Harto de todo, furioso por no poder cambiar su forma de vida, dedicada a servir a gente despreciable, sigue cumpliendo con su trabajo por más que le duela, siempre con la amenaza de que alguna autoridad llegará algún día hasta él y le quitará su libertad.
Justo cuando piensa que ya nadie le va a alcanzar, cuando ya cree estar seguro, se encuentra dos ojos observándole.
Con un susto monumental en el cuerpo, comprueba que quien le observa es una niña, una chiquilla vestida con ropas cursis pero sucia hasta las orejas. Una niña que nunca ha visto, una personita a la que no conoce ni de vista.
Una persona que le llama por su nombre.
Su verdadero nombre.
Opinión personal:
Cuando leí la sinopsis, no me esperaba el argumento tan original que me iba a encontrar en este libro. Realmente me sorprendió, y debo admitir que no había leído nunca nada igual.
El comienzo, es más bien la relación entre los dos personajes principales, Bus y Mógel, y una presentación del enigma. La historia te va enganchando desde la primera página, poco a poco. Empieza despacio para ir tomando un ritmo mucho más rápido y ágil según vamos avanzando, muy bien equilibrado.
Ya por la mitad, se van desvelando varios misterios y comienza la acción. Es entonces cuando se empieza a poner realmente interesante y no puedes dejar de leer.
La narración en primera persona nos acerca más al personaje principal, Bus, haciendo que le entendamos mejor, que le comprendamos, y dando a la historia un toque más personal e íntimo. Personalmente, me ha gustado cómo se van perfilando sus sentimientos hacia Mógel.
¿Y qué decir de la pequeña Mógel? Es encantadora, con esos arrebatos infantiles, pero a la vez una mente adulta y perspicaz. Sin duda, el personaje que más me ha gustado.
"Por sus labios odiaba, por sus ojos sufría. Y yo creía más en su mirada sufriente que en sus perversos labios engañosos."
Quizás lo único negativo que encuentro en el libro sea que el autor, en su afán de experimentar nuevas composiciones de oración, en ocasiones hace que resulte difícil la comprensión, por lo menos para mí, teniendo que leer varias veces la frase para entenderla. Aunque confío que en próximos libros conseguirá pulir más este estilo, hasta dotarlo de una personalidad única.
Un libro en el que la alquimia, la búsqueda de la inmortalidad, el alma, la vida y las emociones humanas se unen para crear una historia sobre dos seres solos en el mundo cuyos destinos se encuentran.
"Somos mundos en nosotros mismos, no algo subordinado al universo que habitamos."
Puntuación:
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